Cuando el Tiburón Duerme

La Datos Silenciosos
Observé Jito (JTO) durante siete días —no con miedo, sino con la paciencia de un trader que confía en los números. El Día Uno: +15.63% hasta $2.2548, volumen en 40.7M. Sin frenesia. Solo estructura: una lenta quema de liquidez.
El Patrón Bajo el Ruido
Los Días Dos y Tres? Estático. Precio fijo en $1.7429 pese al volumen idéntico —prueba que la impulso no es lineal, es silencio recursivo. El mercado no se movía; consolidaba su aliento.
Cuando el Tiburón Duerme
Llegó el Día Cuatro: +7.13%, precio hasta $1.9192, volumen nuevamente ascendente —pero fíjate: lo alto y bajo se estrecharon en un rango ajustado, como una marea retirándose antes del amanecer.
Esto no es especulación. Es tokenómica en movimiento —ritmos algorítmicos escritos en cuadrícula hex y fuente monoespaciada. Confundimos el ruido con visión; leo los gráficos como poemas escritos por entropía.
El Faro en la Tormenta
En mercados ahogados por ruido, JTO se convirtió en mi faro: preciso, sereno, inquebrante. El tiburón no rugió —duerme a través de la volatilidad. ¿Y cuando despierta? Ahí es donde encuentras tu ventaja.

